Otro Fracaso
América sumó otro fracaso, lo mas doloroso es que fue el rival mas odiado quien nos hizo ver nuestra realidad. Un clásico se juega con pasión, garra e intensidad pero nadie le aviso a los jugadores del América.
América necesitaba un triunfo para seguir con esperanzas de estar en la liguilla pero por la actitud del equipo pareció que no había nada en juego. Desde el principio se vio la diferencia de intensidad en los dos equipos, América pudo nivelar el juego pero al verse abajo 1-2 no tuvo la garra para ir por el empate. Nos quedamos esperando una reacción y solo vimos un equipo sin vergüenza deportiva que parecía resignado al no tener los argumentos futbolísticos para competir.
América tardo en meterse al juego y al minuto 11 Guadalajara se puso arriba en el marcador. El primer acercamiento de América llego al 22 con un disparo de Moreno que salio desviado. América comenzó a nivelar el juego y tener mas profundidad, al 26 América volvió a tocar la puerta con un potente disparo de Moreno que simbro el travesaño. En un tiro de esquina, al minuto 33, Dominguez anoto el empate de cabeza.
Al 52, Enrique Vera se encontró a con el marco abierto pero no pudo empujar el balón y se fue una gran oportunidad de tomar ventaja. América presiono y creo llegadas de gol pero no pudo anotar. Al 26 América cometió un error en la salida y Guadalajara aprovecho para anotar el 2-1. Se esperaba una reacción del América pero el equipo no tuvo actitud ni coraje para siquiera intentar empatar el juego.
Si de algo sirvió este juego fue para darnos cuenta quienes no pueden seguir en el equipo. Hay jugadores que pasan desapercibidos jornada tras jornada, unos simplemente no tienen el nivel y otros no pueden con la presión y exigencias de jugar en América.
Antes de iniciar el torneo, con los refuerzos que se trajeron, se pensó que se podía revertir la situación del torneo anterior pero esos refuerzos nunca mostraron lo que los trajo al América, jugadores como Moreno, Medina y Marques no han podido con el peso de la camiseta. Los jugadores que merecen estar en el equipo se pueden contar con los dedos de una mano y salen sobrando dedos.
No queda mas que terminar dignamente el torneo y empezar a planear el siguiente, esperemos que se tomen las decisiones correctas.